Este itinerario urbano está dedicado a la arquitectura relacionada con el uso del agua. Su eje principal es el agua, uno de los recursos naturales más significativos de la parroquia de Escaldes-Engordany, e incluye un recorrido para descubrir edificios, puentes, fuentes, hoteles y varios elementos relacionados con el agua, el paisaje de Escaldes, la historia de la parroquia y de Andorra, y anécdotas curiosas.

El agua ha sido y sigue siendo uno de los motores económicos y turísticos de Escaldes. Alrededor de los usos del agua se han construido edificios con un lenguaje arquitectónico culto que se enmarcan en un momento alentador de la sociedad andorrana, especialmente entre los años cincuenta y sesenta del siglo XX. Son el testimonio del momento en que Andorra experimentó un proceso de apertura, transformación y modernización.

 

Elementos del itinerario

Fuente del Roc del Metge
Hotel Carlemany
Plaça Santa Anna
Puente de la Tosca
Iglesia de Sant Pere Màrtir
Casa Fusilé
Hostal Valira
Hotel Pla
CAEE
Centro Termolúdico Caldea
Parque de la Mola
Casa Lacruz
Fuente del Roc del Metge

La fuente del Roc del Metge, en la avenida del Pont de la Tosca, es el punto de partida de un itinerario centrado en las particularidades de Escaldes. Una población que con Engordany forma la séptima parroquia de Andorra, ubicada en el valle central, en el cruce de los ríos Valira de Oriente, Valira del Norte y Gran Valira.

 

El nombre de Escaldes hace referencia a la existencia de aguas termales, ya descubiertas en época romana. Estas aguas han tenido un papel importante en la historia de la parroquia: han determinado la ubicación de la población. Escaldes es el único pueblo de Andorra ubicado en la zona umbría. El agua caliente siempre ha sido utilizada para uso doméstico. Los lavaderos públicos eran los únicos de Andorra que disponían de agua caliente. También se utilizaba el agua caliente para lavar y teñir la lana, lo que significó la aparición de una industria rudimentaria artesana de paños de lana en Escaldes, principalmente en la zona del Barri. Este núcleo experimentó un crecimiento económico durante los siglos XVII y XVIII gracias a la manufactura textil, que entró en decadencia alrededor del siglo XIX por la competencia de la industria textil catalana.

El agua caliente también está relacionada con el primer turismo de élite, amante de los paisajes bucólicos y de las aguas termales, que llegó a Andorra a principios de siglo XX. Para atender las necesidades de estos viajeros sibaritas, seguidores del romanticismo, surgen los primeros hoteles balnearios, ubicados en Escaldes.

Finalmente, el agua caliente también ha determinado la ubicación del Centro Termolúdico Caldea, referente turístico del país.

 

El Roc del Metge es una fuente de agua termal que brota a entre 68 y 71 grados. El agua que brota de esta fuente y de otras de Escaldes es sulfurosa, sódica, rica en azufre y pertenece al grupo de aguas termales más cálidas de Europa. El agua es caliente porque se halla en capas profundas de la corteza terrestre y brota a través de la falla ubicada en esta zona de los Pirineos.

El nombre de esta fuente de agua termal se debe a un médico francés que le compró el terreno al Quart de Escaldes (administración local tradicional) para construir un chalé. Tras comprobar la dificultad de demoler la roca, abandonó el proyecto. El Quart volvió a comprar la “roca del médico” en 1953, y desde entonces se la conoce con este nombre.

 

Puente de la Tosca

El puente de la Tosca permite cruzar el río Madriu antes de que se mezcle con las aguas del Valira de Oriente. El puente forma parte del camino real. Es de 1820, y se lo llama así porque su arco está hecho con piedra pómez (“pedra tosca” en catalán). El puente forma parte del escudo de la parroquia.

Casa Fusilé

Casa Fusilé, en la avenida Pont de la Tosca, tiene la fachada lateral decorada con esgrafiados, una técnica decorativa de fachadas a partir de la superposición de estucos de varios colores, muy utilizada durante el novecentismo y habitual en los edificios de las ciudades catalanas. En el caso de Andorra, casi no hay ejemplos de esgrafiados, y los de Casa Fusilé son de los pocos que se conservan, pese a que han sido restaurados. En la decoración puede verse una guirnalda como un medallón con el año en que se construyó la casa, 1935.

Hostal Valira

El Hostal Valira es un edificio interesante por su arquitectura y su historia. Las obras de este establecimiento hotelero, que abrió sus puertas el 24 de octubre de 1933, fueron dirigidas por el monje discípulo de Antoni Gaudí: Celestí Gusí. El edificio es el resultado de la colaboración entre el Quart de Escaldes-Engordany y los monjes de Montserrat.

 

El esquema arquitectónico de esta construcción es de cinco plantas, con tres lumbreras en el último piso. Hecho con sillares de granito tallados en forma de nido de abeja irregular y decorado con hierro forjado y madera pintada de rojo, el Hostal Valira se completaba con una pérgola que fue demolida en 1980.

Casa Agustí Vidal y Casa Felícia

La avenida Carlemany contiene edificios destacados: la casa Agustí Vidal, de 1921 y decorada con esgrafiados en la parte superior, y la casa Felícia, construida en 1932 y decorada con ornamentos de cerámica vidriada de inspiración art déco.

Centro de Arte de Escaldes-Engordany

El edificio que acoge el Centro de Arte de Escaldes-Engordany (CAEE) también tiene vínculos con el agua. Los monjes de Montserrat ofrecieron enseñanza a los niños de la parroquia a cambio de la concesión de la explotación de agua termal en el Hostal Valira.

La sede del CAEE es uno de los primeros ejemplos de arquitectura del granito, además de ser un edificio con mucha historia. Construido en los años 1930 como garaje y escuela, más adelante fue uno de los primeros cines del país, después la sede de una entidad bancaria, y ahora acoge el CAEE y la Biblioteca Comunal.

Casa Lacruz

En la plaza Coprínceps se encuentra la casa Lacruz, construida entre 1936 y 1943. El edificio, diseñado por el arquitecto catalán Josep Puig i Cadafalch y encargado por el Sr. Mariano Lacruz, fue ideado para ser un hotel, pero finalmente se convirtió en una de las primeras casas plurifamiliares de Andorra. En un rincón de la fachada se esconde un relieve de san Jorge luchando con el dragón, un motivo vinculado a Puig i Cadafalch. El polifacético arquitecto catalán llevó a cabo varias intervenciones en edificios andorranos, como la entrada lateral y la restauración del campanario de la iglesia de Sant Esteve d’Andorra la Vella.

Parque de la Mola

El parque de la Mola es uno de los pulmones de la parroquia de Escaldes-Engordany, y uno de los parques más antiguos del país. En esta zona verde podemos pasear entre la vegetación, formada por árboles espectaculares y agua que crean un espacio para el descanso, la pausa y la relajación. El parque se ha enriquecido con varias esculturas: Una pedra de molí (“Una piedra de molino”, estas piedras permitían moler el grano de trigo u otros cereales para convertirlos en harina y así poder hacer pan); La Sirena, realizada por la escultora Judith Gaset Flinch, y un homenaje a mossèn Jacint Verdaguer, de Sergi Mas.

Centro Termolúdico Caldea

Dibujando la silueta urbana del pueblo hallamos una de las construcciones más emblemáticas de Andorra: el Centro Termolúdico Caldea, que abrió sus puertas en marzo de 1994. El proyecto es un diseño del arquitecto francés Jean-Michel Ruols, que dirigió un equipo de técnicos con experiencia en arquitectura relacionada con el agua.

 

El proyecto, bastante complejo técnicamente, se resolvió a partir de la combinación de varios tipos de triángulos. El  resultado es un centro termolúdico que ocupa 31.000 m2, distribuidos en tres registros cubiertos con un total de 10.000 m2 de vitrales y una torre de 80 metros de altura.

Caldea es el fruto de la voluntad del Comú de Escaldes-Engordany de utilizar el recurso natural del agua termal con una filosofía distinta a la de los balnearios tradicionales: el termoludismo. Este concepto innovador va más allá de la utilización de las propiedades terapéuticas del agua termal, y opta por el aprovechamiento de los beneficios de este recurso natural para descansar, relajarse, divertirse y ponerse en forma: una nueva manera de disfrutar del agua termal.

Iglesia de Sant Pere Màrtir

La iglesia de Sant Pere Màrtir fue construida en 1956, en substitución de la antigua iglesia parroquial. Inaugurada en 1981, fue diseñada por el arquitecto catalán Joan Danés. Es de estilo neorrománico, con planta basilical, cripta y campanario de torre.

En el exterior se aprecian esgrafiados hechos por el artesano andorrano Sergi Mas. La fachada también contiene una escultura de Josep Viladomat, La Immaculada. Otra escultura de este autor, La Puntaire (“La Encajera”), preside la plaza.

Pont d’Engordany

El puente de Engordany es una construcción civil del año 1785 que se alza sobre el Valira de Oriente. Es un puente de tradición románica construido con granito y piedra pómez. Junto al puente se adivina el arrancamiento de un puente anterior al siglo XVIII, destruido a causa de una inundación.

Cal Molines

Del otro lado del río se halla Cal Molines, un antiguo molino, infraestructura que aprovechaba el agua del río para moler trigo. También se aprovechaba el agua como elemento motriz de la maquinaria de un aserradero de madera.

Casa Jaume de Roca

En el lado derecho del puente vemos la antigua Casa Jaume de Roca, sede del Archivo Histórico de la Parroquia desde el año 2001.

Escaldes-Engordany

Més detalls

Centro de Arte de Escaldes-Engordany

 

Tel.: (+376) 802 255

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