La casa Rossell, documentada desde el siglo XV, ha sido una de las más importantes de Andorra, desde el punto de vista económico y político, juntamente con los Areny-Plandolit. Ha sido también una de las grandes propietarias del país (de terrenos, ganado o ferrerías), y entre sus miembros hubo personajes públicos importantes, entre los cuales Antoni Fiter i Rossell (1706-1748), autor del Manual Digest (1748).

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La casa no es visitable por dentro por cuestiones de seguridad, pero se puede pasear por los jardines y alrededores y seguir el Itinerario de los Rossell.

L6 Ordino

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Capilla de Casa Rossell

Aspecto actual de la capilla particular de los Rossell, con la Inmaculada presidiendo el presbiterio.

Pila de agua bendita

Detalle de la pila de agua bendita de la capilla particular de los Rossell.

Interior del palomar

Último piso del palomar de torre; se aprecian las aperturas destinadas a que las palomas puedan entrar y salir libremente del edificio, al que siempre vuelven ya que tienen garantizado el alimento.

Vista de la capilla

Aspecto exterior de la capilla particular de los Rosell, rematada por una espadaña, y tras ella el palomar de torre de la familia.

Los jardines

Un paseo por los jardines de la Casa Rossell, que antes formaban parte de los huertos de la casa, nos conduce hasta unas escaleras y hacia el centro del pueblo de Ordino. Desde el Carrer dels Cóms se puede apreciar la espléndida Casa Rossell, con la singular galería y la fachada. Un último vistazo para observar la casa señorial de siglo XVII y su entorno, una muestra del poder que tuvo la familia Rossell a lo largo de cuatro siglos.

El interior

El interior de la casa (no visitable) contiene varias bodegas en la planta baja; un salón central, dormitorios de alcoba y la cocina en el primer piso; otros dormitorios y un par de salas de almacenamiento en el segundo y un desván bajo cubierta. Por la parte exterior pueden verse orificios de un palomar de fachada en la zona del desván.

La capilla y el palomar

La capilla y el palomar son los edificios más recientes entre todos los que forman el núcleo de propiedades familiares de los Rossell en el pueblo de Ordino. Ambas construcciones, al igual que ocurre con la galería, sirven para resaltar la importancia y el estatus de la familia de cara al pueblo.

La capilla es el edificio más moderno de todo el conjunto. El obispo de Urgell dio permiso en 1779 para construir el templo, y en 1780 se consagró el edificio. La capilla, de pequeñas dimensiones, está dedicada a Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, y en su interior se halla una imagen de esta Virgen, una de las piezas artísticas más destacadas del barroco andorrano, realizada por un artista anónimo hacia mediados de siglo XVIII.

El edificio ha sufrido muchas modificaciones desde su construcción. Se trata de un edificio de una sola nave, de planta rectangular y orientada hacia el noroeste, con una pequeña sacristía adosada hacia el oeste. Dispone además de un coro, probablemente el original, que desde arriba conduce a un pasaje que comunica la casa principal con la capilla sin necesidad de pisar la calle. Después del año 1890 se le añadiría un campanario de pared.

La última modificación que se le hizo fue cambiar el suelo de madera de la nave original por el actual suelo de hormigón.

Los palomares eran construcciones destinadas a la cría de palomas, cuyos excrementos se utilizaban como adobo; estas aves, además, también se podían consumir.

El fino enlucido de las paredes y las losas que sobresalen de las aperturas servían para proteger a las palomas de depredadores como las serpientes o las ratas.

Los palomares podían ser de diversas tipologías constructivas, desde una estancia en la casa hasta una construcción independiente en forma de torre, como el de Casa Rossell.

El palomar era un símbolo de estatus que sólo podían permitirse las familias con más poder adquisitivo.

El patio y la era

Desde el patio podemos observar la fachada principal de la casa, orientada hacia el sureste para aprovechar al máximo la exposición solar (razón por la cual vemos más ventanas). En la planta baja hay tres ventanas protegidas por rejas, mientras que en los dos pisos superiores hay dos balconadas con barandillas de hierro: tres ventanas balconeras en el primer piso y cuatro en el segundo. La barandilla de hierro forjado de la balconada principal, con las iniciales familiares, fue un elemento fabricado muy probablemente a mediados de siglo XVIII, coincidiendo con el momento de máximo esplendor familiar, estrechamente vinculado a la preindustria del hierro y a una coyuntura económica y política favorable.

 

El fin de la Guerra de Sucesión (1701-1715) emparentó a las monarquías española y francesa, lo que repercutió positivamente en la economía andorrana y facilitó el libre comercio con nuestros vecinos. Los Rossell estaban vinculados a la industria metalúrgica como mínimo desde el año 1619, cuando eran copropietarios de la ferrería del Serrat con los Areny-Plandolit. Más adelante, a mediados de siglo XIX, Bonaventura Riba Calva se casó con Francisca Magdalena de Casa Rossell, y decidió construir su propia ferrería para aumentar el poder económico de la familia: la ferrería Rossell de la Massana, que funcionó de manera intermitente entre 1842 y 1876. En 1863, lo sucedió su hijo Joaquim Riba Fiter, que murió en 1867. Acto seguido, la ferrería Rossell pasó a manos de su esposa, Dolors Camarlot, y de sus hijos mayores, María Dolors y José, hasta su cierre en 1876.

A partir de mediados de siglo XVII, los Rossell se convirtieron en la segunda casa más importante de la parroquia de Ordino, por detrás de la casa de Areny-Plandolit. A medida que los Rossell aumentaron su patrimonio económico, también adquirieron un rango social importante mediante las alianzas matrimoniales que buscaban fuera de nuestros valles, principalmente con miembros de la burguesía adinerada de las comarcas pirenaicas, así como un peso cada vez mayor en la política del país.

 

El patio de la Casa Rossell es un espacio empedrado, cerrado al exterior y de uso privado para la familia. Solía ser un espacio polivalente, alrededor del cual se estructuraban los distintos volúmenes que formaban la casa, y se utilizaba para llevar a cabo toda una serie de tareas agrícolas y ganaderas, puesto que fueron la principal actividad económica de la familia a través de los siglos.

La parte más plana del patio seguramente funcionó durante un tiempo como era de trilla, espacio donde se extendía la paja seca y, con ayuda de las mulas que se hacían circular por encima, se batía la paja para almacenarla en la era grande y se recogía el grano para hacer harina. El aspecto actual del patio corresponde probablemente al siglo XIX o a principios de siglo XX.

La era grande consta de dos plantas, con una función muy concreta para cada una de ellas: la planta baja funcionaba como establo para el ganado de la casa; la planta superior, en cambio, servía para almacenar la paja que, una vez seca, se utilizaba para alimentar el ganado durante los largos meses de invierno, ya que la falta de pastos no permitía llevar al ganado al exterior. Destaca la gran apertura (llamada gaial) que ocupa toda la fachada.

La agricultura y la ganadería fueron la principal fuente de ingresos de la familia Rossell a lo largo de su existencia, pese a que la estructura de la actividad fue cambiando a medida que lo hacían las demandas del mercado. Por ejemplo, entre los siglos XVII y XX, la familia fue una gran productora de trigo, principalmente destinado a la venta. En 1810, los Rossell tenían en Ordino más de 58 hectáreas para la producción de trigo.

Los cambios en la actividad económica se constatan sobre todo en la producción ganadera. En el siglo XVII estaba formada básicamente por ovejas (entre 2.000 y 5.000 cabezas de ganado); en el siglo XVIII se introducen las mulas y se mantienen las ovejas; en el siglo XIX se reduce el número de ovejas y se introduce la cría de equinos, y finalmente, a partir de finales de siglo XIX, la actividad ganadera se centra prácticamente en la cría y la exportación de bovinos.

 

Desde el patio también se observa la galería con sus ventanas apuntadas, uno de los elementos que más pretende destacar el estatus familiar. Sabemos que su aspecto no es el original, ya que en una foto tomada en Ordino por el Centre Excursionista de Catalunya en 1890 se ve la galería con un aspecto muy distinto al actual. La galería adquirió su aspecto actual en algún momento entre 1890 y 1930. De hecho, las galerías no abundan en las casas andorranas, ya que son un tipo de construcción más adecuado para climas más cálidos. No obstante, otras casas importantes de Andorra también la tienen, como cal Guillem de Andorra la Vella o cal Giberga de l’Aldosa.

La era de Casa Rossell

Aspecto del patio de la era, espacio multifuncional donde se llevaban a cabo gran cantidad de tareas, sobre todo relacionadas con las actividades agrícolas y ganaderas.

La era grande

El espacio tiene una doble funcionalidad: en el piso superior se almacena la hierba para alimentar al ganado durante el invierno, y en el piso inferior, el establo se usa para guardar a los animales.

Interior de la era grande

Un gran espacio diáfano que se destinaba a almacenar la hierba que servía de alimento para el ganado durante el invierno. Actualmente, es un espacio multifuncional para usos culturales.

Palomar

Este edificio de cuatro plantas estaba destinado exclusivamente a la cría de palomas, cuya palomina (excrementos) se aprovechaba para fertilizar las tierras agrícolas.

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